Pensamiento complejo
Nuestro enfoque está basado en la Teoría de la Complejidad, el cual engloba un conjunto de marcos teóricos utilizados para analizar sistemas complejos. Un sistema consta de elementos (partes) y de conexiones entre ellos (relaciones). Los sistemas complejos presentan características como la numerosidad, la interdependencia, la no linealidad, la adaptación, la auto-organización y los bucles de retroalimentación. Al examinar sistemas complejos, exploramos cómo surgen comportamientos colectivos a partir de las relaciones entre sus partes y cómo el sistema interactúa con su entorno, creando relaciones con él.
¿Cómo aplicamos esto a las evaluaciones de talento? Reconocemos que las personas no son simplemente elementos dentro de un sistema complejo (como lo es una empresa); ellos mismos son sistemas complejos. Por ejemplo, los rasgos de personalidad, en lugar de ser fijos o predecibles, pueden exhibir dinámicas intrincadas y cambiar con el tiempo, con nuevos rasgos que emergen como resultado de la interacción entre varios factores, como influencias ambientales y experiencias personales. Además, las personas organizan sus pensamientos, emociones y comportamientos de una manera que les es única, y los bucles de retroalimentación pueden implicar interacciones entre la personalidad de un individuo y su entorno, creando una influencia recíproca donde uno afecta al otro y viceversa.
Como evaluadores, continuamente ajustamos el ángulo de observación para poder apreciar múltiples niveles de relaciones. Esto nos permite proporcionar las descripciones más adecuadas de las características laborales de una persona y sus posibles interacciones con su entorno.

